Como un fantasma
en la claridad del día
sigues mis pasos.
Te haces mi siamés
me copias, me imitas.
Tal vez me parodias,
mas me sigues
desde el silencio.
Y siempre perduras,
por la izquierda,
por la derecha
detrás y delante de mi.
Sin mostrar tu rostro
me correteas sin mesura,
sin censura,
Pero te muestras cobarde,
pues cuando el sol se va
desapareces, me abandonas.
Y es ahí cuando mantendré
mi intimidad, mi privacidad.
Y te perderás buenos instantes
que, recreados entre destellos
no serán pasto de tu curiosidad.
Y será cuando aproveche
mis momentos más intensos,
donde ame y sea amado
donde entregue y me entreguen
sin ser por ti observado.
Y desearás que llegue el día
para de nuevo seguirme.
Pues eres sombra en la luz
y con la oscuridad desapareces.
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