Como hojas secas de otoño
caen las lagrimas sobre mi rostro.
Llueven a mares por la pena causada por el amor partido.
Dulce es el castigo de tu recuerdo
que me llenará de ti durante tu ausencia.
Y no dejaré de contar las horas que falten para tu retorno ni menguará el empeño de hacer pasar el tiempo que no se agota.
Y gota a gota secaré las perlas de mis ojos para ti dedicadas.
Y las guardaré para ti. Mas cuando vuelvas serán tesoros.
Y no se romperán los lazos que amarran mis sentimientos al amor por ti entregado.
Ni romperé el sufrimiento para ti escrito y por ti ausente.
Pues no quiero que dudes ni un segundo que cada pensamiento te pertenece, cada instante de mi existencia, cada rincón de mi piel y de mi alma.
Necesito volver a perderme en ti para no encontrarme. Ser tu. Que seas yo. Amarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario