Después del cielo
estás tú.
Como entre nubes
de algodón
me haces flotar.
Y no hallo sin ti
bienestar
ni causa perdida
sin encontrar.
Llenas mis vacíos
de tus llenos,
mis silencios,
de tus sueños
que se hacen
nuestros.
Colmas mis
esperanzas
y aunque
a veces
flaqueen
las fuerzas
seguimos
en el mismo
barco,
y no
nos venderemos
a la tempestad.
Pues como
buenos capitanes
moriremos
sin abandonar.
Sigamos surcando,
sigamos luchando.
Sigamos juntos
para seguir soñando.
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