Como sendas líneas
que en su condena
de no juntarse
se tornan paralelas,
así son nuestras vidas.
Una junto a la otra
pero distantes.
No quiso la mano
que las trazó
que en un punto
se encontrasen.
Y seguirán contemplándose
desde la resignación ,
desde la lejanía
Y en su afán
de hallarse
se harán mixtas
creando una de ellas
una curva para ,
tarde o temprano
en el plano
encontrarse.
Y una vez cruzadas
se harán
transversales,
atravesándose
la una a la otra.
En ocasiones
se harán quebradas,
pues seguirán alienadas
en segmentos separados
pero consecutivos.
Pero en otras
serán alabeadas
y en muestra
de su júbilo
no podrán ,
a penas,
ser contenidas
en un plano.
La vida desde su comienzo es un punto, que, tras el camino y el paso de los años te torna línea. A veces esa línea por circunstancias... ahora es recta, ahora curva, ahora quebrada...
ResponderEliminarY seguirá siendo línea que en paralelo viajan a la par; pero por obra y gracia, una de ellas se amolda a la otra por miedo a encontrarse, a rozarse o a chocar en el peor de los casos.
Hoy es tu línea la que se amolda, mañana será la mía, otro día será la de alguien muy cercano a ti.
Procura que tu línea sea recta. Si la que viaja contigo se tuerce, conduce con cuidado para no chocar, pues a veces en los accidentes pagan justos por pecadores.
Con todo mi cariño y respeto:
Antonio Baños