Y cuando llegas al límite
de tu angustia,
donde las luces
se hacen sombras ,
buscas calmar el dolor
que aviva tu abismo.
Cualquier aliento vivaz
por resarcirte
es en vano.
Mas será la cobardía
o la valentía
la que te lleve
a tu fin
o repare
los daños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario